Formaliza tu emprendimiento con visión de futuro (parte 1)

El mundo de los emprendedores es fascinante, lleno de promesas y retos. Constantemente llegan al Colectivo Startblueup emprendedores jóvenes y no tan jóvenes, para plantearnos desarrollos tecnológicos innovadores, nuevas aplicaciones de software, modelos comerciales con alto potencial de crecimiento, esquemas de prestación de servicios que descubren demandas del mercado no identificadas previamente. Todos ellos nos convencen de que México es un país donde el talento constantemente se abre paso, y donde la creatividad y el ingenio permanentemente están generando nuevos proyectos.

Como parte de nuestro concepto de trabajo, en Startblueup avanzamos en la validación técnica, financiera, de negocios y de innovación del concepto. También validamos y constatamos que la emprendedora, el emprendedor o el equipo de trabajo del emprendimiento tienen el potencial para desarrollar una visión de crecimiento a largo plazo, con todo lo que implica en términos de la construcción de un equipo de colaboradores de alto desempeño, y con la responsabilidad de contribuir al crecimiento de todas las partes interesadas de la empresa (en sentido estricto y estrecho los stakeholders: accionistas, trabajadores, personal directivo, clientes, proveedores; en sentido amplio la comunidad, el país, la humanidad entera). Una vez que estamos convencidos de que debemos trabajar junto con el emprendedor, es el momento en que comienzan a plantearse, ya en plena etapa de ejecución, diversos asuntos, algunos más mundanos, otros más formales y “aburridos”, pero todos indispensables para lograr un correcto despliegue (y despegue) del emprendimiento.

Uno de los asuntos aparentemente más tediosos, sobre el que suele pasarse “corriendo por encimita”, dejando todo en manos del notario, del familiar o amigo de profesión abogado “que tiene toda la experiencia del mundo en estas cosas”, es el tema de la figura de constitución legal de la empresa. Sin embargo, no hay decisiones que vayan a ser más relevantes para el futuro del emprendimiento y de la futura empresa, que las decisiones que se tomen sobre la modalidad de la constitución.  En este tema, literalmente, se juegan a una carta las opciones de fondeo, las posibilidades de crecimiento de la empresa, el futuro del patrimonio y del propio emprendedor. El objetivo de este artículo es sensibilizarte a ti, emprendedor que nos honras con tu tiempo al leer estas líneas, sobre la importancia de dedicar el tiempo y la reflexión adecuada para encontrar la mejor solución a estas decisiones.

Una primera decisión: To be, or not to be

Frecuentemente escuchamos que los emprendedores se plantean la duda acerca de si es realmente necesario formalizar su emprendimiento. Los argumentos más comunes suelen ser:

  • “Es que todavía no he vendido nada, ni voy a vender en un buen rato”.
  • “Es que una persona de confianza” (mi papá, mi tío, mi primo, mi vecino, mi mejor amigo) “tiene una empresa que me va a prestar para comenzar a facturar mis primeras ventas”.
  • “Es que soy yo solito, y mejor comienzo como persona física con actividades empresariales, para ahorrarme lo del notario”.
  • “Es que sale muy caro constituir una empresa”.

Al respecto, nuestro comentario general es siempre el mismo: para emprender en serio, hay que tomar acción en serio. De manera particular, y en relación con el primer argumento, te podemos decir que, como emprendedor, nunca sabes si en el networking del próximo evento te puedas encontrar con el cliente perfecto para tu producto, servicio o emprendimiento. Si no estás preparado con una personalidad legal adecuada, con una empresa debidamente constituida, puede ser que pierdas para siempre esa oportunidad para una venta “de oro”; puede ser que tu avance y tus logros demoren semanas o hasta meses en lo que logras subsanar esta omisión, o puede ser que tu competencia tome ventaja de tu falta de previsión, y ocupe el lugar que te hubiera correspondido en el mercado, en caso de que hubieras estado bien preparado.

En relación con la segunda objeción, si vendes a través de una empresa de terceros, entonces tienes que asumir que el momentum del lanzamiento de tu producto o servicio quedará en manos, precisamente, de esos terceros. El cliente tiende a asociar la experiencia de compra y de uso del producto o servicio con el nombre de la empresa vendedora, y siempre será más fácil conquistar y conservar al cliente, que conquistarlo por primera vez y después explicarle que, por razones que van a resultarle abstrusas y confusas, “tú siempre no eras el que habías dicho ser”. Y esto sin contar los casos de éxito, cuando la venta escala en forma geométrica, y la persona que “te ayudó” en un primer momento se plantea que tiene derecho a compartir tu proyecto, o que de plano, es a él a quien le pertenece el éxito.

En relación con las dos últimas dos objeciones, la adecuada constitución de tu emprendimiento te da la personalidad adecuada para interactuar con inversionistas y entidades públicas y privadas de promoción al emprendimiento. De manera particular, es un criterio ya claramente establecido que el Instituto Nacional del Emprendedor del Gobierno Federal (INADEM) no otorga apoyo alguna para proyectos que no sean presentados por una persona moral debidamente constituida. Por otro lado, si ya agotaste la ronda de financiamiento de las tres “F” (Family, Friends and Fans) y tu proyecto requiere de más recursos, nunca sabes si te vas a encontrar con el “inversionista perfecto” en el próximo networking al que acudas. Si no estás bien constituido, seguramente perderás la oportunidad, y con ella, quizá pierdas al socio o inversionista de tus sueños.

En conclusión, para “sentarse a la mesa de juego” del emprendimiento y de los negocios, la primera condición es tener la personalidad adecuado con qué hacerlo. Esa personalidad no es otra que la adecuada constitución como persona moral.

Cielos y sueños de México

Recientemente estuve de viaje con los socios y amigos del Colectivo Startblueup, para visitar a un empresario y emprendedor que está trabajando un proyecto interesante, en el cual probablemente podremos colaborar.

Durante el viaje por carretera para regresar a la gran ciudad, tuvimos la fortuna de ser testigos de los maravillosos cielos de México: cielos que, con nubes, azules y arcoiris parecen llenos de sueños, y efectivamente acompañan y engrandecen ilusiones y proyectos:

19 cosas difíciles que necesitas hacer para ser exitoso

En esta nota me gustaría compartir en español una nota aparecida originalmente en Inglés, en el sitio Business Insider: las 19 cosas difíciles o complicadas que necesitas hacer o enfrentar para ser exitoso:

Tienes que hacer las cosas difíciles. 

  • Tienes que hacer la llamada que te da pánico hacer.
  • Tienes que levantarte más temprano de lo que quisieras despertar.
  • Tienes que dar más de lo que recibes, de inmediato.
  • Tienes que preocuparte de los demás mucho más de lo que ellos se preocupan de ti.
  • Tienes que seguir luchando aún cuando ya estés herido, sangrante, dolorido.
  • Tienes que sentirte dudoso e inseguro aún cuando “jugar a lo seguro” parezca la elección más inteligente.
  • Tienes que tomar el liderazgo aunque nadie te siga.
  • Tienes que invertir en ti mismo aun cuando nadie lo haga todavía.
  • Tienes que parecer un tonto mientras buscas respuestas que aún no tienes.
  • Tienes que desgranar los detalles cuando parecería más fácil desentenderse de ellos.
  • Tienes que entregar resultados cuando parecería que dar excusas es una opción.
  • Tienes que buscar tus propias explicaciones aún y cuando todo mundo te dice que aceptes los “hechos”.
  • Tienes que cometer errores y parecer un idiota.
  • Tienes que intentar y fallar y volver a intentar nuevamente.
  • Tienes que correr más rápido, aunque te falte el aliento.
  • Tienes que ser amable con personas que han sido crueles contigo.
  • Tienes que cumplir con plazos irracionales y entregar resultados que no tengan paralelo.
  • Tienes que responsabilizarte de tus acciones cuando las cosas vayan mal.

Tienes que seguir adelante sin importar lo que esté enfrente

Tienes que hacer las cosas difíciles. Las cosas que nadie más está haciendo. Las cosas que te atemorizan. Las cosas que te hacen preguntarte cuánto tiempo podrás resistir todavía.

Estas son las cosas que te definen. Estas son las cosas que marcan la diferencia entre vivir una vida de mediocridad o una vida de éxito inconmensurable.

Las cosas difíciles son las más fáciles de evitar, de evadir, de fingir que no tienen nada que ver contigo.

La verdad más simple acerca de personas comunes que obtienen logros extraordinarios es que estas personas son las que hacen las cosas difíciles, que las personas más inteligentes, más acomodadas o más calificadas no tienen el valor (o la desesperación) de hacer.

Haz las cosas difíciles. Te llevarás la sorpresa al descubrir cuán maravilloso eres realmente.

Pueden encontrar la versión original de esta nota (en inglés) en: http://www.businessinsider.com/hard-things-you-need-to-do-to-be-successful-2014-1

Crecer detonando el yo extraordinario

Hoy incursiono por primera vez en el mundo de los blogs. Quizá muchos de los jóvenes “nativos digitales” se preguntarán: ¿y qué tiene eso de novedoso?

La respuesta es que, efectivamente, en principio este hecho no tiene nada de novedoso. Sin embargo, lo realmente relevante es que comienzo a escribir este blog después de un fin de semana en que mi esposa y yo hemos vivido una experiencia verdaderamente extraordinaria: el proceso “Detona tu yo extraordinario/Firewalking” que conduce Spencer Hoffman, CEO de Alivessense.

No voy a dar detalles acerca de las particularidades de la experiencia, que se realiza en un bello inmueble ubicado al sur de la Ciudad de México, identificado con el poético nombre de La Rumorosa,  pues cualquier persona interesada (y aspiro a que MUCHAS personas se interesen en participar) tiene el derecho a vivir a plenitud el proceso, con todas las sorpresas, retos y descubrimientos que implica Detonar tu yo extraordinario, tal y como me tocó vivirlo a mi.

Lo que sí quiero es recomendar ampliamente el trabajo de Spencer Hoffman: un joven con una gran vitalidad, energía, visión y empuje. Entre sus logros se encuentra haber traído a John C. Maxwell a México por primera vez en 2011, y haber logrado que el pensador más profundo sobre el tema del liderazgo haya regresado a México en 2012 y 2013, y que esté programado también para visitarnos en 2014.

La visión de Spencer es tan amplia y ambiciosa (en el mejor de los sentidos de la palabra), que sé de buena fuente que entre sus proyectos hacia el futuro está  traer a México a figuras tan destacadas como Wayne Dyer y Eckhart Tolle.

Spencer trabaja para desarrollar una visión extraordinaria acerca de lo que puede hacerse para impulsar un futuro promisorio y luminoso para México, a través de una serie de experiencias vivenciales que generan apalancamientos y anclajes emocionales y neuronales, que cambian para siempre la vida aquellos que toman la iniciativa y la acción para participar en la experiencia.

Algunos conceptos transcendentes que se viven y experimentan durante este proceso son el compromiso, la actitud, la perfección de los seres humanos como entes impulsados por el amor, como la base y la palanca más poderosa para tomar acciones que te lleven a construir y a vivir una vida extraordinaria.

Después de haber vivido un par de días muy intensos y demandantes con Spencer, con Marylin Chagoya (la muy brillante y guapa pareja de Spencer) y con Paty Anaya, hoy tomo acción a través de este blog, para convocarlos a vivir y compartir esta experiencia, que puede significar un verdadero renacimiento: el inicio de una vida luminosa, plena y de grandeza.

Algunas referencias concretas para los interesados:

Sobre Spencer Hoffman:

www.facebook.com/spencerhoffmann

Sobre Marylin Chagoya:

www.facebook.com/marilynchagoyamiss

Sobre Paty Anaya:

https://www.facebook.com/patyanaya

Sobre Alivessense:

www.alivessense.com

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Acerca del autor:

Twitter: twitter.com/Galarcon59

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