El credo de la mente persistente y apasionada: Bold o las “28 Leyes de Peter” (Diamandis)

En la primera parte del libro Bold: How to Go Big, Create Wealth and Impact the World (Audaz: cómo ir a lo grande, crear riqueza e impactar al mundo, 2015), secuela de su título previo Abundance (2012), Peter H. Diamandis y Steven Kotler analizan las tecnologías exponenciales que permiten a emprendedores desconocidos desafiar y dislocar los negocios de poderosas corporaciones multinacionales, para construir de la noche a la mañana nuevas empresas y negocios de billones de dólares. En la segunda parte del texto analizan la “Sicología de la Audacia”, o las herramientas mentales que constituyen el fundamento que todo emprendedor necesita para pensar en gran escala. El libro finaliza con el análisis de las opciones disponibles para cualquier emprendedor que le permiten apalancarse con el poder de las multitudes (el poder del crowd), para levantar capital, encontrar rápidamente soluciones a problemas complejos o formar comunidades que transformen radicalmente el mundo.

Peter Diamandis es una de las figuras más reconocidas del pensamiento visionario, innovador y emprendedor. Cuenta en su historial con más de 15 compañías fundadas, entre las que se encuentran conceptos tan disruptivos como la International Space University (ISU), institución de educación superior dedicada al desarrollo del espacio exterior con propósitos pacíficos a través de programas docentes y de investigación multidisciplinarios internacionales; el premio Ansari-XPRIZE, para desarrollar un vehículo espacial tripulado reusable que pudiera lanzarse al espacio en dos ocasiones en un periodo de dos semanas; Singularity University, institución de investigación y educación dedicada a educar, inspirar y potenciar a líderes emprendedores para aplicar las tecnologías exponenciales para afrontar los grandes problemas del mundo; Planetary Resources, para desarrollar las tecnologías que permitan la minería en los asteroides cercanos a la Tierra, y Human Longevity, Inc., empresa enfocada en extender la longevidad saludable de los seres humanos.

En Bold, Diamandis narra que en los primeros días de la ISU su compañero Todd Hawley, a manera de broma, colocó en la pared una copia de la famosa Ley de Murphy, que postula: “Si algo puede salir mal, saldrá mal”. Incomodado por este enfoque negativo, Diamandis escribió una semana después la frase “Si algo puede salir mal, ¡arréglalo! (¡Al diablo con la Ley de Murphy!)” y encabezó la declaración con el título “La Ley de Peter”. A lo largo de los años, Diamandis fue coleccionando una serie de leyes que, según confiesa, le han resultado de utilidad para afrontar tiempos difíciles y para emprender en tiempos de oportunidades.

Peter, de hecho, nos convoca a coleccionar aquellas frases que nos impulsen y apalanquen, en función de la historia personal de cada cual, para seguir adelante y confrontar las dificultades. Consecuentemente, para inspirar y convocar a que cada uno de nosotros emprenda la tarea de formular su propia serie de leyes, presentamos en esta nota “Las 28 leyes de Peter Diamandis”:

El credo de la mente persistente y apasionada

  1. Si algo puede salir mal, ¡arréglalo! (¡Al diablo con la Ley de Murphy!).
  2. Cuando te den una elección – ¡toma ambas opciones!
  3. Proyectos múltiples llevan a éxitos múltiples.
  4. Inicia en la cima, y desde ahí trabaja tu camino hacia más arriba.
  5. Hazlo “según el libro de reglas”… ¡pero conviértete en el autor!
  6. Cuando te veas forzado a transigir, ¡demanda más!
  7. Si no puedes ganar, ¡cambia las reglas!
  8. Si no puedes cambiar las reglas, ¡ignóralas!
  9. La perfección NO es opcional.
  10. Cuando te confronten sin reto – ¡fabrica uno!
  11. Un “no” sólo significa que hay que comenzar desde un nivel más arriba.
  12. No camines cuando puedes correr
  13. Cuando dudes, ¡PIENSA!
  14. La paciencia es una virtud, pero la persistencia hasta el punto del éxito es una bendición.
  15. La rueda ruidosa siempre es reemplazada.
  16. A medida que seas más veloz, el tiempo transcurrirá más lentamente, y tú vivirás más.
  17. La mejor manera de predecir el futuro es crearlo por ti mismo.
  18. El resultado de la razón aritmética de “algo” a “nada” es el infinito.
  19. Consigues lo que te motiva.
  20. Si piensas que es imposible, eso quiere decir que es imposible para ti.
  21. Un experto es la persona que puede decirte exactamente cómo no se puede hacer algo.
  22. El día antes de que una idea se convierta en un descubrimiento o desarrollo disruptivo, es sólo una idea descabellada.
  23. Si fuera fácil, ya estaría hecho.
  24. Sin un objetivo claro, fallarás en todos tus tiros.
  25. Fracasa rápidamente, fracasa frecuentemente, aprende de tus fracasos.
  26. Si no puedes medirlo, no puedes mejorarlo.
  27. El recurso más precioso del mundo es la mente persistente y apasionada.
  28. La burocracia es un obstáculo que debe ser conquistado con persistencia, autoconfianza y de ser necesario, ¡con un bulldozer!

Las leyes 12 y 15 son de Todd B. Hawley. La Ley 17 está adaptada de Alan Kay. La Ley 21, adaptada de Robert Heinlein. La Ley 24, de Byron Lichtenberg. La Ley 25 de John Maxwell.

 

Fuentes:

Diamandis, Peter, Steven Kotler. Bold: How to Go Big, Create Wealth and Impact the World. 2015, New York, Simon & Schuster (Kindle Edition)

http://diamandis.com/bold

http://www.diamandis.com/abundance/

https://en.wikipedia.org/wiki/International_Space_University

https://en.wikipedia.org/wiki/Singularity_University

https://en.wikipedia.org/wiki/Ansari_X_Prize

https://en.wikipedia.org/wiki/Planetary_Resources

Siete preguntas para construir el futuro de una startup: el caso de Tesla Motors

Zero to One

Para continuar con el comentario del libro Zero to One de Pether Thiel que iniciamos en una nota previa de este blog, en relación con  las siete preguntas que debe responder una empresa o emprendimiento para apuntar hacia un futuro factible, retomaremos el análisis de Thiel sobre Tesla Motors, la compañía bajo la dirección de su amigo y miembro de la PayPal Mafia Elon Musk.

Para Thiel, Tesla Motors es un ejemplo de una calificación de siete aciertos sobre siete preguntas, y de ahí que valga la pena conocer el caso a detalle.

La pregunta de la ingeniería: aunque muchas otras compañías automotrices utilizan tecnologías y componentes suministrados por Tesla Motors (Daimler consume paquetes de baterías; Mercedes Benz, trenes de potencia; Toyota, motores), el mayor logro de Tesla es su habilidad para integrar componentes diversos en un producto de calidad y desempeño mucho muy superior al de la competencia. Su Modelo S ha sido designadodurante los últimos tres años de manera consistente como el Auto del Año por los principales medios de comunicación vinculados con la industria automotriz. En 2015 obtuvo una calificación perfecta de 100 puntos en una escala de evaluación del uno al 100.

La pregunta de la oportunidad: 2009 fue el año cuando el gobierno estadounidense otorgó grandes préstamos y subsidios a la industria de la “energía verde”, entonces “de moda”. Mientras otros competidores en la industria visualizaban un futuro de préstamos y subsidios gubernamentales otorgados en forma continua hacia el futuro durante muchos años, Elon Musk apreció correctamente que se trataba de una oportunidad limitada y finita. Consecuentemente, gestionó de manera proactiva y agresiva en enero de 2010 un préstamo gubernamental de 465 millones de dólares. El cambio de circunstancias en la economía mundial y en las prioridades del gobierno de Estados Unidos hizo que un préstamo de esta magnitud fuera inimaginable para los años posteriores, y de hecho sigue siendo impensable en la actualidad. Musk vio la oportunidad y se aseguró de aprovecharla.

La pregunta del “monopolio”: Tesla inició con un mercado diminuto que podía dominar sin problema: el de los autos eléctricos deportivos de gama alta. Su modelo Roadster  sólo vendió 3 mil unidades inicialmente (aunque a un precio de 109 mil dólares cada auto, lo cual es un flujo de efectivo no es nada despreciable). Estas ventas permitieron fondear la investigación y el desarrollo del ligeramente más barato Modelo S. El resultado es que Tesla ahora domina también el segmento de sedanes eléctricos de lujo, donde en 2013 logró colocar 20,000 unidades, y desde ese año se encuentra en pleno proceso de expansión en este mercado.

La pregunta sobre las personas: dado que Elon Musk es un excelente ingeniero y también un excelente vendedor, innovador, polémico, con gran energía y sin temor al cambio, no sorprende que haya logrado integrar un equipo de trabajo de personas con un perfil similar al suyo. De hecho, Elon define a su equipo de colaboradores como “Fuerzas Especiales”, ya que exige un nivel de desempeño absolutamente superior al que se demandaría para cualquier otro que estuviese encuadrado en el “Ejército regular”.

La pregunta sobre la distribución: Tesla tomó tan en serio este tema, que decidió establecer su propia cadena de distribución, en una industria donde la práctica común es depender de distribuidores independientes para abaratar los costos. Aunque sus inversiones iniciales fueron muy elevadas, al disponer de establecimientos propios para la venta y el servicio hace que Tesla controla por completo la experiencia del cliente, con lo que fortalece su imagen de marca y genera la posibilidad de un negocio más rentable en el largo lazo.

La pregunta hacia el futuro: Tesla fue la primera compañía exitosa con autos eléctricos de alta gama. Mantiene el liderazgo en innovación, no sólo en ese segmento de la industria, sino que lo ha ido ampliando hacia segmentos e industrias relacionadas, y no parece dispuesta a ceder terreno hacia el futuro. Su mayor activo, su founder y CEO Elon Musk, se mantiene activa y agresivamente a la cabeza de la compañía.

La pregunta sobre “el secreto”: Tesla decidió crear autos extraordinarios, sólo para que las personas pudieran lucirlos y pudieran lucirse a bordo de ellos: punto final. La compañía construyó una marca única sobre la base del secreto de que la industria de la energía limpia era más un fenómeno social, que un imperativo ambiental.

Después de analizar el caso de Tesla, ¿cómo evalúas tu empresa o emprendimiento, amigo lector?

Emprendedor o equipo de trabajo: ¿qué va primero, la gallina o el huevo?

Si buscamos en una revista especializada o en algún recurso de Internet la definición de emprendedor, seguramente encontraremos conceptos como estos: el emprendedor es un personaje con una personalidad extraordinaria, con una visión mucho más amplia que las demás personas, que le permite descubrir una oportunidad en el mercado, idear una solución, construir un producto o servicio que el mercado demanda ávidamente, fundar una compañía que crecerá a ritmos exponenciales y que, al final de la historia, lo llevará a convertirse en millonario o multimillonario.

¿Te resulta llamativa esta historia? Sin duda alguna que es una imagen digna de un reportaje periodístico, de una novela, incluso de una película. De hecho los medios de comunicación tienen una predilección especial por este tipo de historias, pues saben que casi seguramente generarán lectores, espectadores y ventas.

Sin embargo, si eres un verdadero emprendedor que está en el proceso de desarrollar un concepto, de llevar un producto o servicio al mercado, o de consolidar una compañía que respalde y dé seriedad a tus esfuerzos, sin duda alguna sabes que en la vida cotidiana las cosas no son tan simples ni tienen un color de rosa tan marcado, y que en la vida real siempre hay un sinfín de retos que debes enfrentar y resolver en el día a día.

Es probable que hayas pensado que esta imagen romántica del emprendedor, que evoca la del “caballero andante” que recorre solitario los caminos para “desfazer entuertos”, como diría el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, es una imagen enormemente atractiva. Es probable que sepas también que esta imagen tiene muy poco fundamento, pues todo emprendimiento que realmente valga la pena por su capacidad de impactar de manera importante en la vida de las personas, siempre requiere siempre de esfuerzos de colaboración, de trabajo compartido, de muchas horas de preocupación y desvelos, pero también de alegrías y logros, compartidos con aquellos que creen y comparten tus sueños.

De hecho, se dice que una de las características que mejor puede perfilar a un emprendedor exitoso es su capacidad para identificar talentos y capacidades diferentes en otras personas, su capacidad para convocar a otros a compartir su visión, su capacidad para integrar equipos de trabajo de alto rendimiento, su capacidad para cultivar la empatía que es indispensable para mantener a un grupo de personas con orígenes, intereses y personalidades diferentes, integrados como un equipo que persigue con pasión un mismo sueño.

Puede decirse, sin sombra de duda, que emprendimiento exitoso es en la mayoría de los casos, casi seguramente sinónimo de equipos exitosos.

Al este respecto quiero compartir con ustedes, amigos lectores, una experiencia vivida recientemente en carne propia: el líder de nuestro equipo recientemente enfrentó una circunstancia personal muy desfavorable, que ocasionó tuviera que ausentarse durante un periodo de tiempo importante, mientras la empresa tenía el reto de completar tareas y proyectos estratégicos. De hecho, nuestro líder requirió también del apoyo personal de otro de los socios fundadores de la empresa, para estar en capacidad de enfrentar su reto.

Nos preciamos de llevar en nuestra marca el nombre de “Colectivo” al lado de nuestro nombre “Startblueup”. Fue esta circunstancia adversa la que nos regaló la oportunidad de apreciar el valor de haber invertido tiempo y esfuerzo para integrar y desarrollar un equipo de trabajo profesional y comprometido. Bajo el liderazgo de dos de los socios activos que quedamos respaldando nuestra empresa, sumando el trabajo comprometido y dedicado de nuestro equipo de colaboradores, todas las tareas pudieron concluirse en tiempo y forma, con los estándares de calidad que identifican siempre a nuestros proyectos.

Hay que reconocer que fue un periodo particularmente difícil y complicado. Debieron realizarse muchos esfuerzos para enfrentar y resolver problemas que, en presencia de nuestro líder, podrían haberse desahogado en forma fácil y expedita. No obstante, la gran enseñanza, el gran aprendizaje de esta experiencia fue que la unión y la solidaridad de un equipo motivado y comprometido pueden superar cualquier obstáculo y resolver cualquier reto.

Así que ya lo sabes, amigo emprendedor: si quieres un crecimiento exponencial que te lleve a aportar valor a tu comunidad en forma extraordinaria, el camino pasa siempre por reconocer, convocar, integrar y cultivar a un equipo de alto rendimiento que te acompañe en los momentos de triunfo, pero que sobre todo camine contigo y te preste su apoyo en los momentos difíciles y de desfallecimientos.

En el dilema de quién va primero, “si la gallina o el huevo”, mi opinión es que lo primero es el equipo, después el equipo, y al final, en el camino al éxito, va el equipo también primero.

Colectivo Startblueup
Equipo de trabajo en Colectivo Startblueup

Mark Zuckerberg y el reto de la lectura: A Year of Books

El 30 de diciembre de 2014, Mark Zuckerberg, founder y CEO (Chief Executive Officer) de Facebook, quien es quizá uno de los emprendedores más influyentes y admirados de los últimos años, planteó en su página personal de Facebook (www.facebook.com/zuck) una solicitud para realizar un “crowdsourcing” de ideas para definir un reto personal para el año 2015 que estaba por iniciar, y así dar continuidad a los retos personales realizados por él en años previos. La idea general era ampliar su perspectiva y aprender algo sobre el mundo, más allá de su trabajo en Facebook.

A la convocatoria respondieron, según declaraciones del propio Zuckerberg, 50 mil personas de la comunidad. Las ideas iniciales propusieron algunas actividades que Mark, de alguna u otra manera, ya había venido realizando, como donar dinero para personas necesitadas (Zuckerberg y su esposa Priscilla mantienen una activa participación en acciones filantrópicas orientadas a las personas y países con mayor marginación en el mundo); conocer a una persona diferente cada día del año (reto realizado por Mark en 2013) , en tanto que otras personas le sugirieron impartir una clase, actividad que había realizado ya en el pasado, además de que ya tenía pensado regresar a las aulas en el futuro.

Muchas personas propusieron retos de lectura. Algunas de las ideas destacadas fueron leer mensualmente un libro que le fuera sugerido por alguna otra persona o leer la Biblia. Amin Zoufonoun, amigo y Vicepresidente de Desarrollo Corporativo de Facebook, sugirió que Mark leyera y aprendiera todo lo que pudiese sobre un nuevo país cada semana.

Finalmente, Zuckerberg decidió tomar como reto para el año 2015 leer un nuevo libro cada dos semanas, con el objetivo de aprender más acerca de diferentes culturas, distintas creencias, otras historias y tecnologías. Para aquellos interesados en acompañarlo con este reto, puso en marcha la página denominada “A Year of Books” (www.facebook.com/ayearofbooks) o en su versión en español, “Un año de libros”.

Los libros que han pasado a formar parte de este reto son, hasta el momento, los siguientes:

  1. The End of Power; From Boardrooms to Battlefields and Churches to States, Why Being In Charge Isn’t What It Used to Be, de Moisés Naím, (Basic Books). Se consigue en versión en español bajo el título El fin del poder. Se incorporó al reto el 2 de enero de 2015.
  2. The Better Angels of Our Nature: Why Violence Has Declined, de Steven Pinker (Penguin Books). Se consigue en español bajo el título Los ángeles que llevamos dentro. Se incorporó al reto el 18 de enero.
  3. Gang Leader for a Day: A Rogue Sociologist Takes to the Streets, de Sudhir Venkatesh (Penguin Books). Se incorporó al reto el 2 de febrero.
  4. On Immunity: An Inoculation, de Eula Biss (Fitzcarraldo Editions). Se incorporó al reto el 18 de febrero.
  5. Creativity, Inc.: Overcoming the Unseen Forces That Stand in the Way of True Inspiration, de Ed Catmull (Random House). Se incorporó al reto el 3 de marzo.
  6. The Structure of Scientific Revolutions, de Thomas S. Kuhn (The University of Chicago Press). Se consigue versión en español bajo el título La estructura de las revoluciones científicas (Fondo de Cultura Económica). Se incorporó al reto el 17 de marzo.

Un aspecto interesante es que la presencia de Zuckerberg en la opinión pública internacional le ha permitido convocar directamente a los autores para sesiones de preguntas y respuestas sobre los textos, que se realizan a través de la página de A Year of Books, en días y horarios previamente establecidos, con lo cual los lectores que están siguiendo el reto pueden interactuar directamente con los creadores de los textos.

El reto me pareció interesante y, como lector ávido que en tiempos recientes había “perdido el paso” de la lectura, de inmediato me sentí convocado. Para añadir una dimensión de reto adicional y para incrementar mi comprensión del idioma inglés, decidí realizar las lecturas todas las lecturas en este idioma, tal y como las está realizando Mark.

En las próximas entradas de este blog iré comentando mis experiencias personales al seguir este reto, e iré dando una breve reseña comentada de cada uno de los textos. Los invito a que sigan conmigo el reto a lo largo del año. No se pierdan la próxima entrega.

(imagen: Torres de Serranos, Valencia, España. Fotografía del autor)

¿Qué puedo hacer para fondear mi emprendimiento? (parte 3 de 3)

En esta tercera y última nota sobre el tema de fondeo de emprendedores y emprendimiento, a partir del análisis del crowdfunding, de los inversionistas ángeles y los inversionistas de capital de riesgo que realizamos en las dos notas pasadas, con base en el artículo de Conner Forrest (@connerforrest) aparecido en el sitio especializado techrepublic.com, formularemos observaciones y comentarios críticos derivados de mi experiencia personal de casi veinte años como emprendedor, del trabajo del Colectivo Startblueup en el proceso de incubación y apoyo a emprendedores, y de una interesante nota sobre esta tema de Will Yakowicz

Comentarios críticos (y quizá incómodos) sobre el fondeo a emprendedores

En el Colectivo Startblueup suscribimos plenamente el punto de vista de uno de nuestros conferencistas, Guillermo Delgado Murillo, quien en uno de nuestros eventos postuló el principio que “el emprendedor puede ser su propio inversionista ángel”. Esta frase tiene que ver con dos actitudes fundamentales para todo emprendedor, que son en primer lugar la convicción de que hay que seguir adelante a pesar de todas las demoras e inconvenientes que puedan encontrarse en el camino, y en segundo lugar una decidida orientación hacia el mercado a través de la ventas.

Consecuentemente, el significado de la declaración de que “el emprendedor puede ser su propio inversionista ángel” es que todo emprendedor puede y debe generar un flujo de efectivo constante a partir de una constante y dedicada actividad de venta, que puede estar relacionada directamente con el concepto de su emprendimiento, que puede ser a partir de productos o servicios anexos y conexos a su concepto principal, pero que también puede estar vinculada con actividades o productos diversos, que le puedan generar ingresos para impulsar su emprendimiento, al menos en la parte inicial del lanzamiento de su concepto.

El analista Will Yakowicz (@willyakowicz) plantea en el sitio Inc.com que “levantar capital de riesgo es un error”, pues todo el proceso que demanda acceder a este tipo de recurso compite con el tiempo que el emprendedor podría estar dedicando a venderle a sus consumidores, recibiendo retroalimentación del mercado y mejorando su producto o servicio. Yakowicz cita la opinión de Fred Wilson, inversionista de capital de riesgo y cofundador de Union Square Ventures, cuyas inversiones han ayuda a proyectos como Twitter y Tumblr a escalar y convertirse en compañías exitosas.

Wilson afirma que, a partir de su experiencia personal de más de dos décadas en el proceso de apoyar a emprendedores, ha observado que existe una correlación inversa entre el éxito de un nuevo emprendimiento y el monto de capital obtenido en la fase de capital semilla y de capital de riesgo. Por paradójico que parezca, Wilson postula que “a menos capital obtenido, mayor éxito a largo plazo.

Una opinión similar es la de John Mullins, profesor asociado de la London Business School y autor del texto The Customer-Funded Business: Start, Finance, or Grow Your Company with Your Customers’ Cash que apareció recientemente en el Harvard Business Review, quien postula que hay cuatro grandes desventajas del capital semilla y del capital de riesgo en las etapas iniciales de todo emprendimiento, que son:

  1. El emprendedor desperdicia tiempo y recursos enfocándose en convencer a unos inversionistas muy probablemente incrédulos y renuentes de que su negocio será rentable a través de generar miles de consumidores, en lugar de enfocarse en conseguir esos miles de consumidores que harán su negocio rentable y, entonces sí, enormemente atractivo para los inversionistas.
  2. Los Venture Capitalists (VC) muy probablemente se sentirán obligados a proporcionar consejo e incluso a entrar en procesos de “micromanagement” de cada de decisión del emprendimiento. No obstante, la experiencia observada por Wilson en relación con el porcentaje de éxito de los fondos de inversión, donde más de la mitad de los fondos observados sólo arrojaron retornos de un dígito, e inclusive uno de cada cinco fondos arrojaron rendimientos negativos (una tendencia que probablemente puede extrapolarse a otros países, donde México no es la excepción a la tendencia) llevan a cuestionar si el “valor agregado” que otorgan los fondos justifica la intrusión cotidiana en las decisiones del emprendimiento, en muchos casos con objetivos e intenciones que pueden no ser coincidentes con los legítimos intereses del emprendedor.
  3. La compresión de la propiedad accionaria. Mientras más temprana sea la etapa del emprendimiento, mayor será la participación accionaria demandada por el fondo de inversión, y mayor la dilución de la propiedad del emprendedor. Una compañía con trayectoria en el mercado y con pruebas objetivas de la aceptación de su concepto, indudablemente que tendrá “la sartén por el mango” en una negociación de levantamiento de capital de inversión.
  4. El juego tiene la probabilidad en contra del emprendedor. Los fondos de inversión trabajan con un porcentaje de éxito de una a dos compañías exitosas de cada diez emprendimientos fondeados. Estos datos determinan su posición y exigencia en una negociación de inversión con un proyecto que se encuentra en sus primeras etapas de crecimiento. Wilson se pregunta si es este tipo de escenario de negociación el más deseable para un emprendedor que va iniciando.

Esperamos que este análisis haya contribuido a clarificar la pregunta de cómo fondear un emprendimiento. Si tú, estimado lector, estimado emprendedor, tienes dudas o deseas discutir estos conceptos, no dudes en contactarme a mí directamente, o ponte en comunicación con el Colectivo Startblueup.

Fuentes de información:

http://www.techrepublic.com/article/funding-your-startup-crowdfunding-vs-angel-investment-vs-vc

http://www.soyentrepreneur.com/23748-tendencias-negocios-crowdfunding.html

http://www.inc.com/will-yakowicz/why-raising-venture-capital-is-for-losers.html

¿Qué puedo hacer para fondear mi emprendimiento? (Parte 2 de 3)

En esta segunda nota sobre el tema de fondeo de emprendedores y emprendimiento, analizaremos los casos de los inversionistas ángeles y los inversionistas de capital de riesgo, con un análisis basado en el artículo de Conner Forrest (@connerforrest) aparecido en el sitio especializado techrepublic.com.

Inversionistas ángeles.

Es una persona (o grupo de personas) que pueden destinar parte de su patrimonio para invertir en un emprendimiento, a cambio de acciones. Típicamente fondean las etapas iniciales del proyecto, cuando el grado de riesgo es máximo, ya que quizá aún no se cuenta con un producto terminado, el modelo de negocios aún no está probado, o el número de clientes aún no ha llegado a la masa crítica mínima para garantizar la viabilidad de la empresa.

La asociación con un inversionista ángel, de acuerdo con el punto de vista de Tony Schy, un inversionista ángel, es como “un matrimonio donde el divorcio no va a ser nada fácil”, por lo que es mejor buscar alguien que aporte experiencia de negocios para asesorar al emprendedor (preferentemente en un ramo industrial o de servicios vinculado con el proyecto), además de capital.

Los inversionistas ángeles suelen ser más laxos que los inversionistas de capital de riesgo (Venture Capital o VC) en el uso de las métricas que miden el potencial de la inversión. La oportunidad para este tipo de inversionistas radica en aquellos emprendimientos que no tienen un modelo de negocios completamente desarrollado, o en compañías que requieren de acceso a capital en periodos críticos o muy restringidos, ya que usualmente se logra una decisión de inversión en un tiempo mucho más breve que lo que se requeriría para fondear un monto similar con un inversor de capital de riesgo.

Inversionistas de Capital de Riesgo (VC).

Es el mecanismo más identificado con el fondeo para emprendedores, con una ya larga historia en los países desarrollados, y un creciente desarrollo en México a lo largo de los últimos años. Su presencia más relevante es a partir de la figura institucional de los llamados “fondos de inversión de capital de riesgo” o “fondos de inversión de venture capital o VC”.

Sus principales ventajas radican en la posibilidad de conseguir “inversionistas de valor agregado” que puedan convertirse en miembros activos y proactivos del Consejo de Administración de la empresa, que proporcionen asesoría y consejo a partir de su experiencia como personalidades exitosas en el mundo de los negocios, que abran la puerta para el acceso a expertos, a posibles proveedores de alto valor agregado, a prospectos de clientes y, finalmente, a una mayor exposición a los medios de comunicación.

Otras ventajas importantes a tomar en cuenta son que los fondos de capital de riesgo están muy enfocados a promover el crecimiento y evolución del emprendedor, pues su propia rentabilidad (incluso su existencia) depende de que los proyectos que apoyen rápidamente lleguen a ser rentables. También ofrecen acceso a sumas mayores de inversión y, una vez que deciden trabajar con un emprendedor, pueden reservar recursos para participar y apoyar en segundas y terceras rondas de llamados de capital.

Por otro lado, los fondos de capital de riesgo demandan un mucho mayor rigor en la modelación de negocios, en las proyecciones financieras y en la valuación del potencial de la compañía, pues su nivel de exigencia en cuanto a los resultados obtenidos a partir del apoyo proporcionado es también mucho más estricta.

El artículo completo de Conner Forrest puede encontrarse en:

http://www.techrepublic.com/article/funding-your-startup-crowdfunding-vs-angel-investment-vs-vc

¿Qué puedo hacer para fondear mi emprendimiento? (parte 1 de 3)

Quizá la pregunta más importante y más difícil de abordar para todo emprendedor, es la que tiene que ver con el título de esta nota: ¿cómo puedo obtener el dinero que necesito para lanzar o impulsar mi emprendimiento? Y es que, finalmente, cuando ya se cuenta con una innovación en el producto, servicio o en los procesos, cuando ya se tiene idea clara del modelo de negocio, del esquema de monetización, incluso cuando ya se cuenta con un plan de negocios y unas proyecciones financieras, el momento de pasar a la acción requiere de la consecución de recursos.

Una parte de los recursos materiales puede conseguirse con imaginación y creatividad; una buena parte del recurso humano suele ser aportación directa del trabajo del emprendedor y su equipo (en su conjunto, estos dos factores se engloban bajo el famoso concepto del bootstraping), una parte de los recursos financieros más básicos e iniciales pueden conseguirse apelando a las 3F (Family, Friends, Fools o Fans), pero siempre se llegará al punto donde surgirá la necesidad de conseguir un monto más o menos relevante de recursos financieros para seguir adelante.

En esta serie de tres notas que presentaremos en el blog, relacionadas con este tema, analizaremos las tres fuentes de financiamiento que Conner Forrest (@connerforrest) describe en el sitio especializado techrepublic.com. En la primera nota estudiaremos el concepto de Crowdfunding, en la segunda nota analizaremos los inversionistas ángeles y los inversionistas de capital de riesgo, y en la nota final formularemos observaciones críticas y conclusiones.

Crowdfunding

Son plataformas de financiamiento público colaborativo, basadas en la nube. En el mundo de habla anglosajona las que tienen mayor posicionamiento son Kickstarter e Indiegogo. En México, la revista SoyEntepreneur.com identifica como actores destacados a Fondeadora (primera empresa de este tipo 100% mexicana), Idea.me y Transformadora Ciel.

Una plataforma de crowdfunding típicamente presenta una oferta de producto o servicio innovador (a través de un video o una secuencia de fotografías acompañado de texto descriptivo), una cantidad mínima que debe ser recaudada para poder producir el objeto o generar el servicio, y un esquema de aportaciones crecientes, donde la persona que aporta dinero (a quien llamaremos el fondeador) puede seleccionar el monto de su aportación y la recompensa que obtiene a cambio de su participación. Las recompensas pueden ser tan simples y simbólicas como un diploma de reconocimiento entregado por correo electrónico y una mención en la página web de la empresa, o ser tan complejas y de tan alto valor agregado como varios juegos del objeto o varios paquetes del servicio prometido, a veces con entrega incluida en todo el mundo.

La plataforma establece un periodo de tiempo bien delimitado para correr el proceso de fondeo. Cada fondeador que desea apoyar el proyecto debe hacer una oferta (respaldado por algún mecanismo de pago en línea de fácil ejecución), y la plataforma lleva el conteo de tiempo transcurrido y de las cantidades recaudadas. Una vez transcurrido el plazo, si se ha logrado recaudar al menos la cantidad mínima establecida para la campaña, el fondeo se considera positivo, los recursos se entregan al emprendedor, y al término del periodo de producción los fondeadores deberán recibir el producto o servicio prometido. La plataforma cobra una pequeña comisión por la gestión del proceso. Si no se alcanza el objetivo del monto mínimo a recaudar, entonces los fondeadores reciben de regreso los depósitos de su oferta, y la plataforma cubre sus costos a partir de la cuota de inscripción pagada por el proyecto.

En las plataformas de crowdfunding todos los actores del ecosistema emprendedor pueden conseguir objetivos de alto valor. Desde el punto de vista de los inversionistas, es una “pasarela” donde descubrir nuevas ideas. El éxito de la campaña de fondeo colectivo muestra que puede existir una demanda en el mercado para el servicio o producto, con lo cual puede mitigarse el factor de riesgo para un concepto innovador. Para los emprendedores, la plataforma y la campaña de crowdfunding es una “prueba de mercado” con venta anticipada del producto o servicio, con la oportunidad de obtener comentarios o retroalimentación por parte de los primeros clientes.

Aunque el esquema de crowdfunding brinda la oportunidad de obtener fondeo sin otorgar participación accionaria alguna, sí requiere de la entrega de un producto o servicio a cambio de la aportación. Hay que tomar en cuenta que, por más exitosa que pueda ser una campaña de este tipo, siempre estará enfocada en el segmento de mercado de los “early adopters”, por lo que no puede extrapolarse automáticamente sus resultados para los segmentos mayoritarios del mercado, ni considerarlo como un mecanismo sustentable de fondeo a largo plazo.

Fuentes de información:

El artículo de Conner Forrest puede encontrarse en:

http://www.techrepublic.com/article/funding-your-startup-crowdfunding-vs-angel-investment-vs-vc

Sobre el crowdfundig en México:

http://www.soyentrepreneur.com/23748-tendencias-negocios-crowdfunding.html

Una tarde en la Ciudad de México…

Las grandes ciudades están llenas de sorpresas, de lugares sorprendentes e inesperados.

¿Quién podría imaginar que a unos cuantos minutos de la aglomeración urbana puede encontrarse un espacio de naturaleza y bosque lleno de bellos rincones, como el que se ilustra en estas fotografías del Parque Ejidal San Nicolás Totolapan, ubicado en el kilómetro 11.5 de la Carretera Picacho-Ajusco, en la delegación Magdalena Contreras del DF?

Con un ejemplo que ilustra la belleza de este lugar, les dejo un álbum de Flickr, para que compartan todas las hermosas vistas.

Para acceder al álbum completo de fotos, hay que hacer click en el siguiente enlace, en color verde:

Una tarde en la ciudad de México…

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Formaliza tu emprendimiento con visión de futuro (parte 2)

Ya tomé la decisión. ¿Cómo me constituyo?

Ya tomaste la decisión de constituirte como personal moral. Ahora enfrentas el dilema de cuál es la figura más adecuada para formalizar tu emprendimiento. Durante muchos años, la figura preferida para constituir en México una empresa fue (y en gran medida sigue siendo) la Sociedad Anónima de Capital Variable, la famosa S.A. de C.V. De hecho, si uno acude con un fedatario público (notarios y corredores públicos) que no esté muy vinculado con los temas del emprendimiento (que suelen ser la mayoría), y plantea la necesidad de constituir una persona moral, la recomendación inmediata es constituir una S.A. de C.V.

Es frecuente que te recomienden también que te constituyas como S.A. de C.V. “para que tengas en todo momento el control de tu empresa”, “para que sea más sencillo”, “para que no te metas en problemas”. Estas afirmaciones son ciertas, sin duda alguna, si vas a iniciar una empresa en una industria establecida donde todo está ya previsto o es fácilmente previsible, donde tienes el capital suficiente para poner en marcha el negocio y operarlo hasta que llegue al punto de equilibrio y comience a ser rentable, donde nunca vas a necesitar un socio o inversionista que aporte recursos, y donde quizá nunca necesites incorporar talento para gestionar o crecer tu empresa. Como podrás notar, casi todas estas condiciones coinciden con la situación de empresario, pero son casi siempre totalmente contrapuestas con la situación que enfrenta el emprendedor.

Tampoco faltarán “expertos” que, con los más diversos argumentos, te recomendarán otras modalidades, algunas más conocidas en el medio de los fedatarios públicos, como la Sociedad de Responsabilidad Limitada de Capital Variable (SRL de CV), algunas más contemporáneas, como la Asociación en Participación (AenP). No obstante, si tu perfil es el de un emprendedor, ninguna de estas figuras resulta conveniente o adecuada para el futuro de tu proyecto, como trataremos de explicarte en lo que resta de esta nota.

¿Qué opciones tengo, entonces?

Nuestra recomendación para emprendedores es constituirse bajo la figura de Sociedad Anónima Promotora de Inversión de Capital Variable (SAPI de CV), que es una figura relativamente novedosa, creada a partir de las modificaciones a la Ley del Mercado de Valores del año 2006. Es una figura moderna y versátil que otorga al inversionista de seed capital o venture capital (capital semilla o capital de riesgo) la certeza de invertir al amparo de un marco institucional donde cuenta con las herramientas de gobierno corporativo, las herramientas de vigilancia e incluso los recursos legales suficientes para garantizar la correcta aplicación de su inversión a los fines prometidos, y que por el otro lado otorga a los emprendedores opciones que les garantizan su participación permanente en la estructura accionaria de la empresa, sin que un crecimiento acelerado y exitoso represente el riesgo de una dilución de su propiedad ante una estrategia agresiva de capitalización por parte de los socios inversionistas mayoritarios, que es el riesgo latente mayor bajo un esquema de SA de CV.

No es la intención en este artículo entrar en los detalles técnicos específicos que marcan las principales diferencias jurídicas entre la SAPI y la SA de CV. Nuestro objetivo es que el emprendedor tenga  una perspectiva general de las ventajas que le ofrece la SAPI para impulsar su emprendimiento, y de los puntos en los que se debe tener cuidado, para que todo quede correctamente fundamentado y constituido. Hay que recordar siempre que la estructura que se decida para que el emprendimiento se convierta en la empresa, determinará la estructura del patrimonio del emprendedor en el futuro. Procedemos, entonces, a enunciar los puntos más relevantes que deben ser motivo de cuidado:

  1. Elección del fedatario público adecuado. Si tu notario o corredor público de confianza te pregunta “¿qué es eso de la SAPI?”, te comenta que “va a informarse”, o te dice “es que eso va a ser muy complicado”, es momento de cambiar de fedatario. Efectivamente, el estatuto de una SAPI es más complejo que el de una SA de CV, y tiene varios aspectos que deben ser modelados en forma cuidadosa. Si enfrentas este tipo de comentarios, es mejor acudir a las recomendaciones de una incubadora o aceleradora de negocios, de tu entidad de fomento emprendedor, de la cámara empresarial  local o federal, e inclusive a la recomendación de otros emprendedores que ya estén constituidos como SAPI, antes que tomar el riesgo de ser un “conejillo de Indias”, en un escenario donde muchas cosas pueden no salir bien si no se tiene experiencia previa.
  2. Estructura de gobierno corporativo. La SA de CV permite la figura de administrador único. Más de un inversionista o consultor te podrá contar su versión particular de la historia del emprendedor que recibió inversión en su SA de CV, de la cual era administrador único, y que al ver tanto dinero junto decidió que bien podía permitirse el gusto de un viaje a Europa o la compra de un bien de lujo de alto perfil antes de continuar con el emprendimiento, con el consiguiente desenlace en tribunales, y la pésima experiencia para el inversionista, y el doloroso aprendizaje para el emprendedor. La SAPI, por el contrario, te obliga a establecer un Consejo de Administración para regular el gobierno de la sociedad, y en ese Consejo estás obligado a reservar asientos (o asientos) para tus inversionistas, que de ese modo podrán estar al tanto de la manera en que se invierten sus recursos. Un efecto secundario de esta estructura es que tus inversionistas pueden convertirse en fuente de smart money o capital inteligente, pues con su participación en tu Consejo te podrán aportar recomendaciones a partir de su experiencia como hombres de negocios exitosos, e incluso te podrán aportar contactos con otras personalidades de su entorno, con quienes quizá no podrías tener acceso directo en las primeras etapas de tu emprendimiento.
  3. Funciones de vigilancia. En la SA de CV las funciones de vigilancia se confieren al Comisario de la empresa. En la SAPI hay una estructura más flexible que permite la designación de comisarios representantes de socios minoritarios (tus inversionistas), pero la opción más institucional es otorgar la función de vigilancia a órganos colegiados creados específicamente para esta fin (Comité de Vigilancia y Auditoría, Comité de Prácticas Societarias, por ejemplo), donde desde luego está garantizada tu representación, así como la representación de los intereses de tus socios inversionistas.
  4. Expectativas de los inversionistas. Los inversionistas de capital semilla o de capital de riesgo, en los hechos, van a esperar que tu empresa tenga la estructura de una SAPI antes de otorgarte algún recurso. De hecho, si estás constituido como SA de CV y están interesados en tu proyecto, lo más probable es que lo primero que te pidan es que realices una asamblea extraordinaria de accionistas para cambiar el Estatuto y el régimen legal de tu empresa hacia una SAPI, o en su defecto que constituyas una nueva empresa con esta figura. En cualquiera de los casos vas a tener que invertir otro tanto de lo que ya hayas gastado para constituir una SA de CV, o cualquier otra figura diferente a la SAPI. Ahorra tiempo y gastos, y toma el camino directo hacia la SAPI.
  5. Estructura accionaria. El esquema usual para seed o venture capital en el marco de una SAPI (y que, por cierto, sólo es posible en el contexto de una SAPI) es el siguiente: el inversionista espera que conserves la propiedad de la totalidad de las acciones comunes o acciones de control de la empresa (las acciones con las que fundaste la sociedad),  que tienen el derecho a voto para la conformación de los órganos de gobierno de la empresa, pero que tienen la última prioridad para el cobro de las utilidades, cuando éstas se generen. El inversionista espera que le ofrezcas una serie de acciones preferentes (la famosa “serie A”, cuando se trata de la primera ronda importante de fondeo), sin derecho a voto en el gobierno de la empresa, pero con derecho a nombrar consejeros y representantes en los órganos de gobierno y de control de la empresa, con una Tasa de Rendimiento Mínima Aceptada (TREMA) en un plazo previamente determinado,  con derecho prioritario al cobro de la TREMA antes de que las acciones comunes tengan derecho al cobro de cualquier tipo de utilidades, y en la mayoría de los casos con un esquema de salida para la inversión. En cualquiera de las situaciones, el capital social (capital total de la empresa) es igual a la suma de las acciones comunes y de las acciones preferentes, y el reparto de las utilidades, cuando procede, se realiza en función de la participación porcentual de cada tipo de acción en el capital social total de la empresa, de tal manera que si las acciones de tu inversionista equivalen, por ejemplo, al 30 por ciento del capital social, tu inversionista tendrá derecho a recibir el 30 por ciento del total de la utilidad repartible.
  6. Derechos y obligaciones de los accionistas.  En relación con este tema, en la SA de CV es nulo todo convenio que limite la libertad de voto de un accionista; el voto sólo se puede limitar para asambleas extraordinarias que se convoquen con fines específicos, y ningún accionista puede ser excluido del reparto de las utilidades. En la SAPI los accionistas puede, de pleno derecho, establecer convenios privados para el ejercicio de su voto y de sus derechos de voto; la sociedad tiene el derecho de emitir acciones sin voto o con voto restringido, y pueden emitirse acciones con derechos limitados o ampliados para el reparto de utilidades u otros derechos económicos especiales.
  7. Derechos de venta de las acciones. En la SA de CV la única restricción que puede establecerse a la venta de acciones es que sea previamente autorizada por el Consejo de Administración quien, en su defecto, puede designar a un tercero que pueda adquirirlas a precio de mercado. La SAPI permite, para la totalidad de las acciones o sólo para series específicas, establecer los derechos de drag along y tag along. El primero de estos derechos (drag along) protege los derechos de los accionistas significativamente mayoritarios que, si reciben una propuesta interesante de compra de las acciones de la sociedad, pueden obligar (“arrastrar”) a los accionistas minoritarios en la operación de venta. Por el contrario, el derecho de tag along protege los intereses de los accionistas minoritarios, que pueden exigir la venta de sus acciones en forma conjunta (“acompañamiento”) con las acciones de los socios que reciban la oferta de compra de un tercero. En cualquiera de los casos hay una protección razonable, para tus inversionistas y para ti, si tu emprendimiento va avanzando de manera exitosa. Una última diferencia importante es que la SA de CV no puede adquirir sus propias acciones (salvo que le sean adjudicadas judicialmente), en tanto que la SAPI puede adquirir o recomprar, sin limitación alguna, sus propias acciones.

Si deseas obtener más información sobre este tema, con un enfoque más técnico, te recomiendo la nota titulada Sociedades Anónimas Promotoras de Inversión (y sus ventajas sobre la sociedad anónima), del blog KapitalPrivado, en:

http://www.capitalprivado.com.mx/2010/03/08/sociedades-anonimas-promotoras-de-inversion-y-sus-ventajas-sobre-la-sociedad-anonima/

Finalizo esta nota alentándote a que te formalices desde las primeras etapas de trabajo en tu emprendimiento, a que lo hagas bajo la forma de Sociedad Anónima Promotora de Inversión de Capital Variable (SAPI de CV), y a que lo hagas con un fedatario público (notario o corredor público) experto en el tema, para que pueda asesorarte adecuadamente en cada aspecto del Estatuto de tu empresa, y resolver adecuadamente todas las dudas que puedan surgirte en el proceso.

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